¿Qué se cuenta en las historias?

Sólo lo que importa. Siempre nos centraremos en ese momento que produce algún cambio. Contar lo que le pasa hora a hora en su vida no tiene sentido (a menos que cada hora sea crucial en el personaje).

Por ejemplo, vamos a una tienda a pedir tabaco y el dependiente nos lo da, pagamos y nos vamos… eh… ¿y ya está? ¿qué aportaría ese hecho a la historia? A menos que usemos esos cigarrillos para el clímax, a simple vista contar eso no añade nada a nuestra historia.

Sin embargo, si entramos a la tienda, y al pedir tabaco el dependiente se pone histérico, y nos amenaza diciendo: “¿cómo te atreves a pedirme tabaco después de lo que has hecho? Ya todo cambia, ahora sí es interesante, ahora ya nos interesa (cotillear) la vida del protagonista.

De repente, la vida del protagonista cobra mayor interés.

Escribe un comentario