Hoy tengo pocas ganas de escribir así que intentaré ser conciso.
Sólo existen dos emociones: placer y dolor. Y cada una con miles de variaciones:
- Placer: amor, alegría, felicidad, delirio, diversión, éxtasis, etc…
- Dolor: angustia, temor, ansiedad, terror, pena, humillación, miseria, etc…
Pare hacer sentir al público emociones debemos:
- Sentir empatía por el personaje
- Saber qué quiere el personaje y debemos querer que lo consiga
- Comprender qué valores están en juego en la vida del personaje
¿Qué ocurre si tenemos una historia con tres escenas trágicas? En la primera, lloraremos, en la segunda, temblaremos, y en la tercera puede que nos riamos. ¿Por qué? No porque la última escena no sea triste, sino porque las otras dos anteriores nos han agotado las lagrimas y la lástima. La repetición de una emoción “seria”, es de hecho uno de los mecanismos cómicos más utilizado.
Por lo tanto tenemos dos opciones para solucionar este problema. O alternamos las emociones de bueno a malo a bueno a malo llamado La ley de las recompensas decrecientes, cuya gráfica sería algo así durante toda la película:
O pasamos de positivo a positivo (o de negativo a negativo) siempre con un contraste entre esos acontecimientos tan grande que, en retrospectiva, el primero tome tonalidades de su contrario:
Archivado bajo: Guión


whatatwist.blog@gmail.com